Pasaban los días. Cada vez que el despertador sonaba, saltaba de la cama impaciente por que llegaran las 8, hora de entrada, hora de verte. Cuando salía del coche, veía el tuyo y se acercaba a cada paso el momento de tu abrazo, mi corazón se disparaba, los nervios activaban cada rincón de mi cuerpo, mi mente se mantenía alerta, mi piel deseaba tu roce... Entonces llegaba, ahí estabas, sentado en Tenis o quizá en el Hall, me armaba de valor, inspiraba profundamente deseando que no se escuchara demasiado mi corazón disparado, que nadie sospechara, que tu no me rechazaras, y me dirigía a saludarte, sonriendo, recibiendo tu sonrisa a cambio, tu abrazo o tu caricia según el día. Entonces flotaba, te notaba, ese calor tuyo, esos brazos alrededor de los míos... A veces bajabas tu cabeza para mirarme y preguntarme qué tal estaba, tus labios se acercaban y se me encogía el corazón. Cómo deseaba besarte... Lo deseaba a cada minuto del día, cada segundo, lo deseaba en mis sueños, en mis vigilias, cuando me despertaba y cuando me iba a dormir. Siempre. Pero el miedo a besarte y que me rechazaras se imponía, el pánico a que dejaras de abrazarme y sonreírme como sólo tú lo hacías me bloqueaba... Toda yo quería cuidarte, hacerte mío, y cada vez era más duro.
***
Fue duro, pero valió la pena... Ahora soy la mujer más feliz que puede haber sobre la faz de la Tierra y nada ni nadie me lo quitará. Tengo tus besos, tus abrazos, tu amor. No necesito ni quiero nada más. Me llenas de vida, a cada momento del día, te adoro. Adoro todo de ti, absolutamente todo. Y quiero que sepas que, mientras escribo esto, hay algo dentro de mí que me hincha de felicidad, un cosquilleo en mi estómago que no cesa.
Te amo con locura, amor. Eres mi vida entera.
Res més. Només tu :)
12.12.12 - Dos mesos. I els que ens queden!
https://www.youtube.com/watch?v=5lZ5jwNIbm4
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